Viene bien respaldada. Primero por Björk, que dice maravillas de ella y la considera “una voz en algún lugar entre una niña y una anciana”, y la fichó para el sello One Little Indian. Además, va a cantar en uno de los temas del segundo disco de Ólöf, el que vendrá a presentarnos este año. Su debut data de 2007, “Vid og vid”, producido por Kjartan Sveinsson –teclista de Sigur Ros-, que ha repetido en la producción del nuevo. Más valedores: Jonathan Richman, que ha insistido e insistido hasta poder llevársela de gira este año por Estados Unidos. O ‘The New York Times’, que la considera “un voz de otro mundo”. Todo esto lo provoca con un folk que bebe de su Islandia natal –canta en ese idioma y en inglés-, amparado en su prodigiosa garganta y en un no menos sorprendente dominio de los instrumentos de cuerda –violín, viola, guitarra, charanga, koto japonés-. En directo, sola o acompañado por un guitarrista y pianista, embruja.