Con la confianza renovada y completamente afianzada. Así es como Asa, cantante y compositora , describe su nuevo disco, “Beautiful Imperfection”, a la venta desde el 2 de noviembre a través de Naïve.
Tras su disco debut de título homónimo, editado en todo el mundo el pasado 2007, la artista nigeriana personifica la palabra evolución con el enorme esfuerzo realizado para su segundo disco. “Mi primer trabajo reflejaba mi estado de ánimo por aquel entonces. Tenía mucho de qué hablar – temas políticos y sociales. En esta ocasión me sentía diferente, quería crear algo que hiciese salir a la gente de este estado de ánimo pesimista que nos invade y tratar de animarles al máximo.”
Y vaya si lo ha conseguido. El primer single, “Be My Man”, tiene un ritmo pegadizo con reminiscencias del soul de los 60, y nos descubre a una Asa en su faceta más romántica, enredándose alrededor de su amado a través de las letras y la melodía. En “Why Can’t We” las guitarras toman el protagonismo, arropadas por potentes metales y delicadas armonías que, irremediablemente, obligan a tus pies a seguir el compás. La sencillez y buen rollo que transmite “Dreamer Girl” te invita a cerrar los ojos, perderte y sumergirte en la suave y cautivadora voz de Asa.
“En ocasiones, cuando te das cuenta de que estás inmersa en una actitud soñadora, puedes percibir que hay gente cerca que parece que puedan llegar a escuchar tus sueños, y repentinamente, crees que es un abuso. Pero, efectivamente, yo soy la soñadora en esa canción”, comenta Asa con una sonrisa.
Nacida en París, pero de regreso a la tierra de su familia (Lagos, Nigeria) cuando tenía dos años, Asa se convirtió en una soñadora desde muy pequeña. Como única chica en una familia de 4 hermanos, viviendo en una ciudad africana tan vibrante como turbulenta, la joven Asa quedaba sumergida muy a menudo en sus pensamientos y en sus sueños. Con una imaginación extraordinariamente vivaz y el sueño de llegar a ser una gran artista, se trasladaba a un escenario imaginario e interpretaba frente a un público presente únicamente en su mente.
Fue creciendo mientras escuchaba muy diversas músicas, de artistas como Fela Kuti, Bob Marley, Michael Jackson y Lauryn Hill. Todas estas influencias empezaron a jugar un papel importante a medida que Asa iba forjando su propio camino musical.
Llena de ambición y tenacidad, se inscribió en una escuela de música al cumplir los 18, aprendió a tocar la guitarra y fue dando forma a su sonido: canciones compuestas e interpretadas tanto en inglés como en Yoruba, con una arrebatadora fusión de soul, pop, reggae y funk, completadas con una potencia vocal determinante y melodías que llegaban al alma. Era el momento perfecto para regresar a París y dejarse la piel en la escena musical parisina.
No transcurrió mucho tiempo hasta firmar con el sello discográfico francés, Naïve en 2007, lanzando su disco debut que llegó a infinidad de público con canciones inmensas como “Jailer” y “Fire on the Mountain”. El disco nos mostró a una Asa con unas enormes actitudes interpretativas, sin miedo a enfrentarse a temas muy serios a través de la confianza y la inteligencia.
El disco debut de Asa se ganó a pulso el prestigio y el reconocimiento internacional y fue constatado por una enorme y extensa gira en Europa, Norte América, África y Japón. Así mismo, contó con el apoyo de reconocidos colegas artistas como Lenny Kravitz, Katie Melua ó Angelique Kidjo, con quienes Asa actuó en varias ocasiones.
Con sus sueños funcionando a toda máquina y con innumerables experiencias y anécdotas pegadas a su piel, Asa se encontraba en un momento de positivismo puro cuando empezó a trabajar en este nuevo disco, “Beautiful Imperfection”.
“Es distinto al primer disco: tiene mucho más brillo y luz” comenta Asa acerca de Beautiful Imperfection.
Además de canciones animadas y movidas, “Beautiful Imperfection” contiene también preciosas baladas como “Baby Gone”, “Oré” y la cautivadora “Questions”, con el piano como protagonista.
Acerca del título del disco, Asa comenta: “El mundo tiene infinitas imperfecciones, pero, de algún modo, eso es lo que lo convierte en algo tan bonito. Además, creo que sólo si aceptamos que es imperfecto, podremos intentar hacer de él un lugar mejor para todos.”