The Matthew Herbert Big Band - There’s Me and There’s You
El deslumbrante Nuevo trabajo de Matthew Herbert, ‘There’s Me and There’s You’, es la colección de canciones protesta más seductora, sofisticada y subversiva jamás grabada. Combinando la exuberante instrumentación del jazz, voces llenas de soul, ritmos fascinantes y un arsenal secreto de disparatados samples, este disco marca la segunda colaboración de Herbert y su Big Band.
Contando con la participación de la flor y nata de la escena jazz británica, ‘There’s Me and There’s You’ es la secuela de ‘Goodbye Swingtime’, el proyecto que en 2001 puso en marcha Mathhew Herbert. Este álbum ha sido registrado en su mayor parte en los míticos estudios londinenses de Abbey Road, aunque Herbert ha incorporado sonidos orquestales realizados en lugares tan significativos como el Museo Británicos o la sede del Parlamento.
El tema principal de este disco es el poder y los abusos que comete en este siglo XXI. La guerra de Irak ejerce una importante influencia en temas como ‘One Life’ y ‘Waiting’. El poder de la monarquía se refleja en ‘Regina’, el de la religión en ‘Pontificate’, de los medios de comunicación en ‘The Story’, el desequilibrio de riquezas en ‘The Rich Man’s Prayer’ y el terrorismo de estado en ‘Battery’, aunque también se aprecian temas como la hipocresia en cuanto a la política ambiental o los males del consumismo desatado.
Matthew Herbert - Biografía
Si repasamos la obra del británico Matthew Herbert, no resulta exagerado concluir que gran parte del presente y el futuro de la música electrónica pasa por sus manos. Músico versátil y compositor iconoclasta, el hombre que también se oculta tras los alias de Dr. Rockit o Radioboy se ha destacado como una de las figuras más personales del cambio de siglo, independientemente de géneros o estilos.
Quizá uno de los aspectos más característicos (y comentados) de la música de Herbert es el uso del sampler para alterar sonidos de la vida cotidiana e incorporarlos a su discurso sonoro. Siguiendo los postulados que reflejó en su manifiesto personal P.C.C.O.M. (Personal Contract for the Composition of Music), el también propietario del sello Accidental evita samplear composiciones de otros músicos, rechaza el uso de sonidos predeterminados y cajas de ritmos y destaca el valor del accidente en el estudio como un elemento tan importante como las decisiones conscientes. Fue a principios de la década de los 90, mientras estudia en la Universidad de Exeter, cuando comienza a poner en práctica estas teorías, que poco más tarde plasma en sus primeros lanzamientos. Otra constante en su obra es la implicación política y social, que se refleja especialmente en su trabajo como Radioboy: envoltorios, latas y otros objetos de consumo cotidiano son utilizados para crear los sonidos de discos como “A Machine Drilling For Oil” y “The Mechanics Of Destruction”, ácidas críticas contra el sistema capitalista y las compañías multinacionales.
Pero la concienciada es sólo una de las caras del británico. Como Dr. Rockit y Wishmountain ha jugueteado con el house, mientras que su faceta de remixer -para artistas como Moloko, R.E.M., The Avalanches, Yoko Ono o incluso John Cage- se puede apreciar en el doble CD “Secondhand Sounds” (2002). Por otro lado, a lo largo de su carrera ha realizado múltiples composiciones para teatro, televisión y cine, como en el caso de la banda sonora de Vida y Color, filme dirigido por Santiago Tabernero que será estrenado en noviembre.
En 2001 publica “Bodily Functions”, quizás su disco más celebrado y en el que utiliza sonidos procedentes del cuerpo humano como elemento unificador. Este álbum cuenta con la cálida voz de Dani Siciliano, a quien le une una relación profesional –colaboran habitualmente y Herbert ha producido su primer disco- y sentimental. Siempre inquieto y deseoso de probar nuevas experiencias, en 2003 se enfrenta a un gran reto: colaborar con una big band de 16 músicos procedentes del mundo del jazz. El resultado, el álbum “Goodbye Swingtime” (2003), no podría ser más satisfactorio. Con referencias a la situación política del momento (la guerra de Irak y la resaca del 11-S), Herbert consigue renovar el sonido de las grandes formaciones clásicas del género y firmar uno de sus mejores momentos. El proceso de composición, grabación y construcción de cada canción se pudo comprobar en el maxi Process, “The Process, The Parts, The Many and The Few” (2003), en el que se podían apreciar las composiciones del álbum en cada una de las fases del proceso, desde meras ideas apuntadas en midi hasta la grabación final junto a la big band.
Después de colaborar con Roisin Murphy en su estreno en solitario, para su última aventura el británico se pone el delantal y entra hasta la cocina. La comida es el hilo conductor de un “Plat Du Jour” (2005) de nuevo repleto de crítica social, en esta ocasión sobre la calidad de los alimentos que consumimos a diario y de cómo son manipulados por las grandes compañías. Para su presentación en directo se hace acompañar de un chef mientras Herbert registra y manipula los sonidos que produce en su improvisada cocina gracias a su mejor aliado, el sampler.
Su siguiente álbum en solitario “Scale”, es hasta el momento la culminación de una carrera impecable, conteniendo ecos de todas las identidades musicales de Herbert. En una carrera que abarca collages de samplers de jazz, house, techno y vanguardia, su más frecuente colaboradora ha sido su pareja Dani Siciliano. La chanteuse con la voz de terciopelo vuelve a aparecer de manera prominente en “Scale”, junto con cantantes como Neil Thomas y Dave Okumu, quien lidera la banda Jade Fox. En el álbum también han participaron una orquesta de cámara, una sección de instrumentos de viento de madera, trompetas y muchos de los músicos que participaron en la big band que acompañaba a Herbert en su disco “Goodbye Swingtime” (2003).